¿Sabes Cuantas Cosas Te Dices al día?

¿Sabes cuantas cosas te dices al día?

Más de 50.000. ¡Jo!. ¡Que estres!, así no hay quien vea, ni oiga, ni detecte oportunidades, o peor aún, ¡todo negro!.

Porque a ver, pensemos un poco...

El estrés nos lo ha dado la madre naturaleza por una razón de supervivencia. Imagina que se presenta delante tuyo un tigre que piensa que "tu vas a ser su desayuno". ¿Qué haces?. ¿Te pones a dar las gracias por la suerte de ver tan bello animal...?, ¿aprecias sus bellos colores..?, ¿sus bellas rayas negras...?, ¿sus hermosos ojos...?, ¿escuchas la fuerza de sus poderosos rugidos…?

¡NO. No es el momento!, cuando está pensando en que "tú eres su desayuno". Es el momento de actuar y rápido.

Esto es lo que ocurre a nuestro cerebro con el estrés, nos cierra la mente y sólo nos deja la estrechez de supervivencia con miedo, ansiedad,…

Por lo tanto reducir la estrechez mental por estrés o ansiedad es fundamental para abrir nuestros sentidos a lo que nos rodea.

Por los motivos que sean, ya sean las noticias desastrosas de la televisión, o las películas dramáticas, o relacionarte con estresados, o con gente negativa… El cerebro se pone negativo, estresado. Porque al fin y al cabo “tu te dejas”, lo permites.

Solución: igual que un tenista entrena su brazo para impulsar mejor la pelota, o un futbolista sus piernas para dar mejores patadas a un balón. El cerebro también hay que entrenarlo para que trabaje mejor, como tú quieras.

O sea, que decides tú mismo que cosas te dices y cuando y como. No dejar tu musculo a merced del azar, que entren y salgan pensamientos al libre albedrío. ¡No!.

¿Y cómo se hace?.

Cinco minutos al día, preferiblemente por las mañanas, o bien al mediodía. Es muy sencillo. Empezamos:

Siéntate en una silla con la espada y cabecera recta (como los budas), las manos sobre tus muslos con las palmas hacia arriba. Las plantas de los pies tocando el suelo. En un lugar tranquilo, en que te sientas a gusto, bien. Cierra los ojos. Tres respiraciones profundas soltando el aire lentamente y continúa concentrado "solo y únicamente" en cómo respiras, en cómo se mueve tus costillas hacia los lados. Toma el aire como si lo quisieras llevar hacia la espalda.

Mientras estas concentrado en como respiras, ¡ZAS! Se presenta un pensamiento alocado y te desconcentra en lo que realmente quieres hacer, que es: "sentir tu respiración". ¡Apartado rápido!, y vuelve a sentir cómo respiras. Presta atención a tus hombros. Si se suben, ¡bájalos!.

Cuando consigas cinco minutos concentrado sólo en tu respiración, sin interrupciones de pensamientos que entran sin que los llames, alarga el tiempo a 10 minutos. O bien, continúa con cinco minutos. Siempre, cada día. Como lo hacen los deportistas, cada día entrenan, y así se mantienen en forma. Pues el "músculo" llamado cerebro es lo mismo.

Ejercita tu cerebro para que trabaje, para que piense "como y cuando tú quieras", y "en lo que tu quieras pensar".


Beneficios de este tipo de meditación por Ramiro Calle. Ir a "meditación" y "entrar en la clase". Grabación de una hora.

"Entrenando tu cerebro" por A.Urbón, ebook como cuidar tu cerebro.

Stop stres. "Relájate" meditación guiada.