¿Es tu día a día un viaje a ninguna parte?

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¿Cuántas cosas haces que no quieres hacer?. ¿Y lo qué quieres hacer no lo haces? ¿Se van quedando en el tintero para mañana y las ganas se van secando ?. ¡Ya te vale!.

¿Cuántas cosas has empezado y no has terminado?

¿Cuántas cosas quieres hacer y aún están por empezar?

 ¿Es tu día a día un viaje a ninguna parte?

¿Por qué? Piensa un poco antes de seguir leyendo y escribe tus respuestas en una hoja. No pienses mucho, responde rápido, lo primero que te venga en mente. Al final de este artículo retomaremos tus respuestas.

Se trata de concienciar a las personas que en su día a día "no hacen lo que tenían pensado hacer". Esta actitud tiene sus consecuencias en las pequeñas cosas del hoy y en los planes de vida para su futuro, dentro de un mes, un año, dos años, 5 años.... No llegan a destino. Es como coger el primer tren que pasa, ya sea porque les dicen "sube", o porque sienten que la idea es extraordinaria, o porque ven en ello una oportunidad. Y piensan: "mañana, hoy voy".

No se dan cuenta que son marionetas de lo que pasa a su alrededor.

¡Y peor aún!. No son conscientes que el tiempo no vuelve. Esa hora, esa tarde, ese día... se fue para siempre. Alguien podría pensar "¿y qué?. Mañana habrá más horas". ¡Mentira!, ¿Cómo sabes que mañana estarás vivo?. ¿Quien te lo asegura?. Y además nacemos para morir, todos morimos. Cada día que pasa estamos más cerca de morir, nos queda menos tiempo para hacer lo que realmente quieres hacer. En este pequeño mundo tenemos el tiempo de estancia limitado, ¡aprovéchalo!

Con estas reflexiones, pregúntate ¿qué quieres realmente hacer en tu vida?, o dicho de otra manera ¿qué quieres hacer antes de morir?, "no quieres morirte sin haber hecho ¿qué?"
Las respuestas a las preguntas del inicio son muchas: "que dirán si …", "no me dejan", "me falta tiempo", "no puedo", "mañana empiezo" (pero no se sabe de que año), …

Vamos a reflexionar con tres enfoques diferentes:
1. Saber decir NO
2. Romper la cadena de bolas rojas brillantes.
3. Mañana empiezo de verdad.


1. Saber decir NO

Una persona que no sabe decir "NO", cuando un amigo le llama para hacer algo, dejaría de hacer lo que está haciendo, cambiaría de planes. Le diría "SI" en lugar de decirle: "NO. NO puedo", o bien, "NO. NO quiero". "De todos modos gracias por llamarme".

O bien, un miembro de la familia le propone ver la televisión, o hacer alguna cosa. En esta situación le respondería "SI", en lugar de decir "NO". "Ahora NO, cuando termine", por ejemplo.

Hay personas que no se atreven a decir "NO", porque creen que serían descorteses, o lo que es peor, creen que así serán más queridos. Y lo que estarían haciendo es lo que los demás quieren, como una marioneta.

La realidad es que nos gusta estar con personas que saben decir "NO". Son personas seguras de sí mismas, saben lo que les gusta, lo que les sienta bien, lo que quieren. Y es sencillo decir "NO".

"No, gracias."
"No, no quiero".
"No, no me gusta.
"No, no me interesa".
A los pesados que insisten: "He dicho NO. Gracias".
"He dicho NO. Gracias y punto pelota".

Se tu mismo. Tan importante es saber decir "Si. Gracias" en las cosas que te importan como "No. Gracias" en aquello que no es de tu interés o te aparta de tus planes. Y da igual lo que piensen o digan. Es su opinión, no la tuya. Se tu mismo.

Recomiendo la lectura del libro: "Deja de ser amable, sé auténtico" de Thomas D'Ansembourg. Puedes leer el resumen en el blog


2. Romper la cadena de bolas rojas brillantes.

Se habla mucho de los niños que no se concentran, que se despistan o se distraen con una sencilla mosca. Y muy poco de los adultos.

Y la realidad es que hay adultos con el mismo problema.

Son personas que quieren hacer algo. Lo empiezan y descubren algo muy interesante para ellas. Aquí, en lugar de decir que "se distraen hasta con una mosca", lo llamaremos "la bola roja brillante".

Dejan su plan, abandonan lo que tenían pensado hacer y siguen a la bola roja brillante. Encuentran otra bola roja, dejan la anterior y persiguen a la nueva bola y así sucesivamente. El problema es que empiezan muchas cosas y no terminan nada.

Es el llamado "síndrome de la bola roja brillante", en inglés "shiny syndrome red ball".

Un ejemplo de rabiosa actualidad, son las distracciones navegando por Internet o supervisando el correo electrónico. Encuentran una bola roja brillante y el tiempo se les va. Hacen otras cosas, y no hacen lo que realmente querían hacer.

Tienen muchas cosas o proyectos empezados y no terminan ninguno o casi ninguno. El gran problema es que invierten su tiempo y energía en "bolas rojas brillantes" que les apartan de su objetivo, de su plan, de lo que tenían pensado hacer, de su faro, de lo que realmente quieren. La distracción con la cadena de bolas rojas brillantes, puede ser tan larga, que al final ya no saben que querían, todas las bolas les gustan.

Una solución sencilla es tener siempre una página abierta del bloc de notas o una libreta. Y apuntar las ideas que vienen, los enlaces que pueden interesar, etc. De esta forma se puede seguir con lo que se está haciendo sin distracciones. Lo aconsejable es poner un tiempo de dedicación a cada tarea con la ayuda de una alarma o de un cronómetro (todos los móviles llevan uno). Y si mientras se esta haciendo la tarea se despista, no importa; al darse cuenta, retoma rápidamente lo que realmente se quiere hacer. Un ejemplo es poner 15 minutos para mirar el correo electrónico (o el tiempo que creas que necesitas) empezando por lo más urgente. Y respetar este tiempo asignado pase lo que pase.

Hay un tiempo para cada cosa, y cada cosa tiene su tiempo.

Te dejo como ayuda una grabación de voz para relajar tu mente de distracciones y concentrarte. Puedes escucharla tantas veces como quieras. Puedes leer más información en el blog.


3. Mañana empiezo.

por Ian Hinton

"No hagas mañana lo que puedas hacer hoy"

Hasta hace bien poco, el término procrastinación no existía en el vocabulario castellano. De hecho, el diccionario de la RAE lo ha incorporado relativamente recientemente. La explicación que aparece es algo escueta: 1. tr. Diferir, aplazar. No se han herniado en explicar su significado.

Vamos a ver en qué consiste esto de
la procrastinación.

Qué es

La procrastinación es el arte de postergar las tareas. Se van dejando las tareas para más adelante, sin concretar fecha, para después, para mañana, para otro día, para cuando se tenga un rato, etc. El caso es que si existe alguna fecha límite, se hacen en el último momento, a contrarreloj. Si no hay fecha límite, puede que no se hagan nunca.

Las consecuencias

La procrastinación puede producir un desgaste muy elevado en tu vida. En el plano de la salud, es una causa frecuente de ansiedad, estrés, agotamiento, frustración, culpabilidad, baja autoestima y, sí, hasta enfermedades psicosomáticas (causadas por los factores mencionados). No es infrecuente encontrar procrastinadores con jaquecas, gastritis, úlceras, presión sanguínea elevada, etc.

Las continuas demoras en hacer las cosas también te pueden complicar la vida en el plano familiar, o profesional, o de las amistades. Las consecuencias pueden ser importantes y hasta muy serias: perder tu pareja, un amigo, e incluso tu puesto de trabajo. En el horizonte general de tu vida, te impide alcanzar tus metas y que puedas cumplir tus sueños. Vivir sin realizar plenamente tus sueños, en el mejor de los casos es triste, y en el peor puede ser hasta terrible, porque entonces es cuando puedes percibir la vida como vacía y carente de sentido.

¿Esto tiene solución?

Pero no hay que perder la esperanza. Hay soluciones efectivas para vencer la procrastinación. Y que sepas que como tú hay millones de personas más. Se estima que este problema lo sufre alrededor del 65-70% de la población estudiantil, y un 20% de la población adulta. ¡No estás solo! "Consuelo de tontos", pensará más de uno. Pero lo cierto es que precisamente por el hecho de que la procrastinación se encuentra muy extendida, ha llamado la atención de los profesionales del comportamiento humano, y estos llevan años estudiando, investigando y analizando el tema. Como resultado de estos trabajos, han surgido pistas diagnósticas y sobre todo remedios efectivos.

Va en aumento

Se considera además que en los últimos 10-15 años la procrastinación ha ido aumentando de forma notable. Y peor aún, las previsiones no son nada alentadoras, ya que se estima que la tendencia seguirá al alza.

¿Qué está pasado?

Las causas de este problema radican, por una parte, en la enorme y creciente cantidad de posibles distracciones que están irrumpiendo en nuestras vidas, gracias en buena parte a las tecnologías y, por otra, en la acelerada forma de vida que nos ha ido imponiendo la vida moderna. A esto hay que añadir nuestra natural tendencia a buscar la gratificación inmediata.

Salir del hoyo

La buena noticia es que hoy en día existe un amplio repertorio de técnicas para contraatacar todos los problemas citados.

Es importante que sepas que la procrastinación no es una enfermedad mental ni nada parecido. Simplemente se trata de un cúmulo de malos hábitos que surgen de actitudes erróneas. Es necesario cambiar esas actitudes, con lo que se sustituirán en consecuencia los hábitos malos por otros más saludables.

El primer paso para solucionar este problema es reconocer que existe. El segundo paso es buscar soluciones a la medida.

Por:    Ian Hinton de "Erian Soluciones"

 ¿Es tu día a día un viaje a ninguna parte?

Saca tu hoja de respuestas y reflexiona con todo lo que hemos comentado, ¿en qué puedes mejorar?. Elige solo un punto, el más importante para ti.

Escríbelo. ¿Qué vas ha hacer cada día para ir mejorando a tu ritmo?.

¡Elige tu destino y el tren correctos!.