Aprender a argumentar para convencer

¿Es necesario aprender a argumentar para convencer?

Argumentar son las estrategias, o el método, que empleamos para acreditar y dar valor a lo que planteamos, ya sea oral o escrito, sin incurrir en argumentos falsos ya que nos lo invalidaría. 

Sin embargo, Argumentar no es algo nuevo, ni novedoso. En la antigua Grecia, en el siglo V a. de C, Korac defendía en los juicios a las personas que querían recuperar sus tierras indebidamente expropiadas, y también enseñaba a argumentar en diferentes ámbitos sociales, incluidos los negocios.

Pero en el siglo I a. de C, cayó su uso rápidamente, hasta caer en el completo olvido. Y casi 2000 años después, a mediados del siglo XX, empieza de nuevo a resurgir, gracias a los trabajos de Chain Perelman  con el “Tratado de la argumentación” y de  Stephen Toulmin con su estudio sobre “Los usos de la argumentación”.

¿Las causas del lamentable parón en la argumentación, para el aprendizaje y desarrollo de nuestro pensamiento crítico? Las causas están estrechamente relacionadas con sociedades autoritarias, dogmáticas, coercitivas, anti-democráticas. Un vacío histórico de casi 2000 años. En los cuales se argumentaba por valores universales, buscando imponer una necesidad u obligar a elegir. En una sociedad democrática los argumentos por valores universales tienen la polémica asegurada y el eterno debate también.

Cabe destacar que argumentar es de uso cotidiano. Argumentamos en todo: en una entrevista de trabajo, en el CV, en la asociación de vecinos, con los hijos, presentando una propuesta,.., y también en lo publicó: hacer política, jueces argumentan su sentencia, los abogados argumentan una defensa o acusación, ... Es evidente, argumentar está estrechamente vinculado al sostenimiento mismo de la democracia. Entonces conviene enseñar a argumentar desde niños, igual que se les enseña oratoria, filosofía, métodos deductivos, inductivos, científicos,... 

“Los textos argumentativos persiguen defender una idea u opinión por lo que tienen gran importancia en la sociedad ya que constantemente intentamos justificar nuestra conducta u opiniones de los demás” Saber escribir. Instituto Cervantes.

Efectivamente, para argumentar y convencer no basta con ser elocuente, hay que presentar referencias, datos, experiencias y ejemplos válidos. Si quieres convencer: evita los recursos o los argumentos falsos, tramposos, falacias, mentiras, paradojas. ¿Por qué? Ni los hechos, ni las verdades proporcionan oportunidad para el conflicto. 

Aprender a argumentar para convencer ¿Por valores?

Otra cosa es argumentar por valores, jerarquizarlos, usar los más cercanos y que se puedan medir. Un ejemplo es la "salud" de la persona afectada; si son valores comunes a ambas partes, es necesario recurrir a ellos porque ayudan a mediar una salida aceptable para ambos. Si no es así, se entraría de lleno en una polémica interminable. Sería un mal argumento, sería argumentar por falacias. Recordemos que hay que tener buenas justificaciones que avalen a la conclusión, que es donde queremos llegar. Un ejemplo es la "mediación", en que generalmente un abogado interviene en un conflicto entre personas, les ayuda a reflexionar y a argumentar, para evitar acudir a los tribunales, y llegar a un acuerdo favorable y amistoso para ambas partes.

Por otro lado, con el avance de la ciencia están surgiendo problemas “éticos” y de “valores” que hay que debatir, argumentar,... Stephen Toulmin , en su libro "El puesto de la razón en la ética", propone un método de razonamiento para los debates éticos.

Recordemos siempre que en el arte de argumentar, hay su opuesto: el derecho a contra-argumentar. Si ambos son buenos tal vez empaten.

Cabe destacar que aveces no hay un grado de certeza para defender nuestros argumentos, pruebas demostrables y comprobables. Entonces podemos recurrir a "la verdad más probable" Por ejemplo, en la antigua Grecia ... 

Un HOMBRE MENUDO acusado de golpear a un hombre corpulento.

 ―No es probable que yo hiciera tal cosa, porque el hombre corpulento es más fuerte que yo y me vencería, y, como yo lo sé, no iba a provocar su ira golpeándolo.

―El hombre pequeño sabe que las gentes considerarán improbable que él me golpeara, así es que se sintió seguro al golpearme.

En consecuencia, con casi 2000 años de parón, la sociedad necesita más mentes abiertas, que sepan argumentar y discernir la manipulación (argumentación falsa, aunque parezca verdadera), para hacer un mundo mejor, empezando por el propio, el del día a día.

Argumentar forma parte de la vida, y es deseable hacerlo bien, aprender desde la escuela para no solamente conservar la libertad y la democracia. Sino también para el crecimiento personal de cada miembro y puedan emerger excelentes pensadores, científicos, dirigentes,... Empezando por los cimientos, los niños.