El Emprendedor Prudente

El emprendedor Prudente

El emprendedor prudente. El 43,8% de los emprendedores españoles cierra a los 3 años después de haber empezado su negocio, según el INE (datos del Instituto Nacional de Estadística español del año 2016).

¿Por qué? Motivos que están en uno mismo y otros motivos que son externos. Empecemos por los primeros.

Hay motivos que no se han previsto bien, como fue el caso de Pepe: firmó el contrato de alquiler por 3 años, y cuando quiso renovarlo, se encontró que le pedían el doble del precio, como no podía asumirlo cerró. Además quedó endeudado. Aún no había devuelto todo el dinero que necesitó para iniciar la actividad.

En otros casos es por no "hacer muy bien los números". ¿Cuánto es necesario que compren los clientes al mes, para poder pagar todos los gastos, incluyendo el sueldo? ¿En cuánto tiempo se devuelve el dinero invertido para empezar? Etc.

Algunos creen que los establecimientos tradicionales funcionan siempre: bares, fruterías,.... La realidad ha cambiado. Por empezar, el consumidor suele ir a las grandes superficies en lugar de acudir al pequeño comercio. O sea, el cliente da a ganar dinero al que más tiene, en lugar de dárselo al pequeño comercio tradicional; por eso, hay quien piensa que estos últimos peligran. (Aunque Laureano Turienzo afirma que no es cierto). Hay que recordar que ellos han sido los de mayor valor social, los que más trabajo han dado, y además, con trato familiar.

Otros emprendedores no llegan ni a empezar. Emplean muchas energías y tiempo en montar la idea. Pero cuando piden el permiso, para abrir, se encuentran que se lo deniegan. Estos empezaron la casa por el tejado, no preguntaron si concedían la autorización o el permiso para ese negocio en concreto y en ese lugar.

Llegado este punto, hay excepciones. Personas muy creativas, que saben “darle la vuelta a la tortilla”. Pongamos un ejemplo reciente con nombre ficticio: José quiere hacer de taxista pero no dan más licencias o permisos para hacer esa actividad. No importa, pues descubre que si dan la autorización para alquilar un coche con chofer.

Otro ejemplo: Pepito quiere ser repartidor ecológico en bicicleta, llevar los productos de los comercios a los clientes, pero estos no quieren pagar el reparto. No importa, pues le da la vuelta a la tortilla. El cliente le pide "X" para que se lo lleve a casa y por ello paga.

Por último, pueden existir motivos externos e imprevisibles, fuera de control, que podrían ocasionar el cierre del negocio: por catástrofes naturales…

Motivos de cierre comunes son los que se pueden prever, estudiar y planificar. Incluso rediseñar con creatividad.

Empezábamos diciendo que El 43,8% de los emprendedores cierra a los tres años, esto quiere decir que el 56,2% de los emprendedores continúa su labor después de los 3 primeros años. Más del 50% continúa su propósito contribuyendo así en la labor social.

Porque un emprendedor es como el que va a “Encender un fuego”
en una espacio abierto a todos los que ...

Lo hace por la razón y el motivo correcto.
Controla prudentemente todos los riesgos previsibles.
Selecciona muy bien todo lo necesario: la hierba seca, las piedras adecuadas.
Con las personas correctas y justas.
Elige el lugar y el momento oportuno.

Este es El Emprendedor Prudente.